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Libertad

Ilustración: Diana Zermeño


¿Recuerdas esa sensación de llegar a casa después de un largo día, dejar tus senos caer y descansar?

Tu cuerpo te habla, tu cuerpo necesita sentirse así no solo unas cuantas horas ni unos cuantos días, necesita siempre respirar, necesita siempre libertad.
 
Desde hace mas de 100 años se nos ha inculcado el uso de prendas hechas de fierros y de formas extrañas porque es la manera "correcta" de vernos. Desgraciadamente vivimos en una sociedad en la que no está "bien visto" andar sin brasier por la calle, que se nos noten los pezones a través de la blusa cuando hace frío (o sólo porque así es nuestro cuerpo) o que es nuestra culpa y de nuestra forma de vestir (o no vestir) el que seamos acosadas. (?) Tristemente así es la situación y para los ojos de muchos que nos rodean esto puede llegar a ser poco estético e incluso molesto cuando en realidad este es el cuerpo que carga con nosotras día a día y nos pasamos la vida tratando de modificar su apariencia, incluso reprimiéndolo y dándole una forma que no tiene ni debe tener. 

Muchos han sido los estudios acerca de los inconvenientes de usar varillas en una zona tan personal e íntima y muchos también son los beneficios (mejor respiración, mayor libertad de movimiento, descanso, un pecho más firme e incluso un menor riesgo de cáncer de mama), y muchas veces escuchamos más lo que nos dice la sociedad que a nuestro propio cuerpo. Hemos estado viviendo entre prejuicios por años y en realidad aún existen mujeres que satanizan lo que ellas mismas son. Algo tan maravilloso de la mujer es su cuerpo, su forma, su libertad, su naturalidad y su esencia.

Actualmente gracias a diversas campañas hemos tenido la oportunidad de ver a la mujer tal cual es con todas sus formas, curvas, pliegues, marcas y es algo que ha tenido un gran impacto social pues ahora las mujeres nos encontramos más empoderadas, más reales y más auténticas que nunca, buscando eliminar esta tendencia de la sociedad que tiene de sexualizar una de las partes más bonitas de nuestro cuerpo. 

Sabemos que llegará el día en el que podamos salir a la calle y ser libres de expresarnos a través de nuestro cuerpo. Mientras tanto seguiremos luchando para acostumbrar a los ojos a un cuerpo más natural, mas bello y más libre pero sobretodo acostumbrarnos a nosotras mismas a dejarlo ser como siempre ha sido.

No importa su tamaño, no importa la caída o su forma.

Acostúmbrate a tu cuerpo y a su figura.

Libérate. 

Karen Tinajero.